jueves, 22 de noviembre de 2012

Elementos del teatro clásico

Comedia


  • GRECIA
    • Aristófanes
    • Menandro y "LA COMEDIA NUEVA"
  • ROMA
    • Plauto
    • Terencio

Comedia griega

Aristófanes (Atenas, 444 a. C. - 385 a. C.) fue un famoso comediógrafo griego, principal exponente del género cómico. Vivió durante la Guerra del Peloponeso, época que coincide con el esplendor del imperio ateniense y su consecuente derrota a manos de Esparta. Sin embargo, también fue contemporáneo del resurgimiento de la hegemonía ateniense a comienzos del siglo IV a. C.
Leyendo a Aristófanes es posible hacerse una idea de las intensas discusiones ideológicas (políticas, filosóficas, económicas y literarias) en la Atenas de aquella época.
Su postura conservadora le llevó a defender la validez de los tradicionales mitos religiosos y se mostró reacio ante cualquier nueva doctrina filosófica. Especialmente conocida es su animadversión hacia Sócrates, a quien en su comedia Las nubes lo presenta como un demagogo dedicado a inculcar todo tipo de insensateces en las mentes de los jóvenes. En el terreno artístico tampoco se caracterizó por una actitud innovadora; consideraba el teatro de Eurípides como una degradación del teatro clásico.
Aristófanes presenta su primera comedia a un certamen siendo tan joven que no la puede hacer con su nombre, esto es más por una cuestión tradicional ya que era perfectamente legal. Esta pieza, hoy desaparecida, se estrenó en el año 427 a. C. y fue llamada Los convidados. Su segunda obra es Los babilonios, y fue representada en 426 a. C. Esta comedia tampoco ha llegado hasta nuestros días.

Menandro (Atenas, h. 342 a. C. - ibídem, h. 292 a. C.), fue comediógrafo griego, máximo exponente de la llamada Comedia nueva.
El teatro de Menandro se caracteriza, como el de toda la comedia nueva, por la ambientación urbana, el tratamiento de temas cotidianos, el abandono de los temas heroicos y la desaparición del coro en escena, a la vez que la vivacidad de los diálogos. Sus comedias, en cinco actos y separadas por intermedios, están escritas en lengua antigua, y el verso que normalmente utiliza es el yámbico. Los argumentos ya no proceden del mito sino de la vida real: amoríos, conflictos generacionales entre padres e hijos, niños expuestos, muchachas violadas y un final feliz con una o varias bodas. En la complicación y resolución de la intriga desempeña el azar un papel fundamental.
Posee una concepción optimista de la naturaleza humana, por su fe en la solidaridad con el semejante y su creencia de que la virtud, por encima de las diferencias de raza o de estamento social, es patrimonio común del género humano. Puede tenerse por el más cabal formulador de los ideales del Humanismo
Sus comedias fueron muy imitadas no sólo por sus contemporáneos, sino por los autores latinos Terencio y Plauto y, a través de ellos, su estilo pasó luego al teatro del Renacimiento europeo.


Comedia latina

Plauto (Sársina, Romaña, 254 a. C. – Roma, 184 a. C.) fue un comediógrafo latino. Vivió un periodo históricamente muy revuelto: la II Guerra Púnica (de la derrota de Cannas, 216, a la victoria del Metauro, 207, y Zama, 202) y la primera afirmación de la intervención romana en Grecia y en el Oriente helenístico. Se trasladó a Roma de joven y allí fue soldado y comerciante. El amplio conocimiento del lenguaje marinero que atestiguan sus obras confirma este último dato, y posiblemente también realizó viajes por el Mediterráneo. Se arruinó y tuvo que empujar la piedra de un molino al tiempo que empezaba a escribir comedias palliatas adaptadas del griego. Su enorme éxito le valió salir de molinero para consagrarse a este nuevo oficio y murió prácticamente rico con más de setenta años, envuelto en una gran popularidad. Aunque hay otros eruditos que piensan que probablemente al usar la expresión latina "empujar la piedra del molino", nuestro autor se refería a su extrema pobreza y no al trabajo literal como esclavo encargado de girar las muelas de los molinos.
Una de las comedias auténticas de Plauto fue El anfitrión. Inspiró a Molière y Giraudoux, y es la única comedia mitológica de Plauto. La comedia narra las confusiones producidas por el encaprichamiento del dios Júpiter hacia la joven Alcmena, esposa del general Anfitrión; cuando el marido vuelve de la guerra descubre que un clon de sí mismo ha estado allí, manteniendo relaciones con su mujer. Este clon, por supuesto, es la mimetización de Júpiter en Anfitrión.

Terencio fue un autor de comedias durante la república Romana. Desconocemos la fecha exacta de su nacimiento, pero según Suetonio, murió en 159 a. C. a la edad de treinta y cinco años.
Nació como esclavo romano (tomó su nombre de su dueño Terencio Lucano, en cuya casa sirvió como esclavo), pero fue manumitido dadas sus extraordinarias cualidades.
Como Plauto, Terencio adaptó obras griegas de la última época de la Comedia ática. Fue más que un traductor, como han confirmado los descubrimientos modernos de antiguas obras griegas. Sin embargo, las obras de Terencio utilizan un escenario 'griego' más convincente en lugar de romanizar la situación: las convenciones de la época impedían que los sucesos 'frívolos' tuvieran lugar en Roma.
El Eunuco es una comedia escrita en el s.II a.C. por Publio Terencio Afer, que junto a Plauto encarna el espíritu de la comedia latina, es decir, comedia de enredo con final feliz y en el caso de Terencio con cierta intención moralizante. El argumento es el siguiente: Fedria, joven ateniense de buena familia, está enamorado de Tais, dueña de un prostíbulo, a la que le regala entre otros presentes un eunuco para granjearse sus favores. Querea, hermano de Fedria, suplanta al eunuco para estar cerca de su amada Pánfila, medio hermana de Tais. Parmenón, esclavo de Fedria, será el encargado de hacer y deshacer el entuerto.

Comedia elegíaca



Gracias al enorme impulso que recibió la cultura durante el Prerrenacimiento del siglo XII, surgieron y se multiplicaron diversas formas literarias en latín, entre ellas la comedia elegíaca, grupo textual diverso que recibe tal denominación por el metro que la caracteriza: el dístico elegíaco. Destacan el carácter escolar de estas obras, su asunto marcadamente erótico y su característica misoginia cómica, basada en una mujer artera que engaña a un varón ingenuo. Las comedias elegíacas, que siguen el modelo de Terencio, Ovidio y, supuestamente, Plauto, no implicaron grandes cambios en el panorama del teatro medieval propiamente dicho, pues tenemos la certeza de que ni el Pamphilus de amore ni otros textos de la misma índole se escribieron en origen para su posterior representación. Por lo que se refiere a los modelos clásicos, el Pamphilus es la única de estas obras en que se imita claramente a Terencio, aunque, como en el resto de las comedias elegíacas, no se le nombre una sola vez.

El Pamphilus de amore es una comedia medieval escrita en latín en el siglo XII. Curiosamente, se llegó a atribuir a Ovidio, de quien es deudora, especialmente de su Ars amandi, aunque también tiene influencia de Terencio. Su importancia en la literatura española pasa por el Libro de buen amor, en el que Juan Ruiz la glosa en el episodio de don Melón y doña Endrina, aunque la misma Celestina le debe algo.

Los fabliaux

Los fabliaux son breves poemas narrativos franceses de los siglos XII y XIV, escritos por gente escolar (estudiantes) que sabían latín para ganar dinero. Su contenido es erótico o humorístico y son de carácter popular. Tuvieron mucho éxito en Europa.

Un ejemplo de fabliaux es el del Pitas Payas (un cuento del Libro del Buen Amor). Éste cuenta la historia de un pintor, Pitas Payas, que después de contraer matrimonio con una moza, se debe ir a Flandes. Ella le pide que no le olvide y él le dibuja un cordero en el ombligo. Como este pintor tarda dos años en volver, ella toma un amante y se le borra el cordero. Cuando oye que su marido ya ha llegado le pide al amante que le dibuje un cordero, pero se equivoca y le dibuja un carnero adulto, con los cuernos incluídos.

El Decamerón es un libro de cien cuentos terminado por Boccaccio en 1351. Donde se desarrollan tres temas principales: el amor, la inteligencia humana, y la fortuna. Las primeras copias se leían, se intercambiaban e incluso robaban. Éstas estaban en manos de mercantes y fueron de pasatiempo para los lectores más comunes e ingenuos de la época.

Los cuentos de Canterbury es una obra del escritor inglés Geoffrey Chaucer, que presenta una estructura semejante al Decamerón, de Boccaccio. Los cuentos fueron escritos a finales del siglo XIV.

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